¿Por qué viajar a El Calafate en septiembre?

Septiembre es el mes bisagra entre el invierno y la temporada alta de primavera en El Calafate: hay menos turistas que en los meses pico y el clima empieza a templarse de forma gradual. Algunos recorridos de montaña que se acortan en invierno, como los Balcones de Calafate, empiezan a recuperar su circuito completo de a poco, según la nieve de cada temporada.

El Calafate tiene su propio calendario: un verano de temporada alta, un invierno tranquilo y dos tramos de transición, otoño y primavera, en los que el pueblo va cambiando de ritmo semana a semana. Septiembre cae justo al arranque de la primavera, todavía con un pie en el invierno. Eso lo convierte en un mes particular: no es la foto de postal del verano patagónico, pero tampoco tiene el silencio total de julio. Te contamos qué significa viajar en este mes puntual.

Menos gente, misma Patagonia

Diciembre, enero y febrero son los meses de mayor movimiento en El Calafate: ahí se concentra la mayor parte de las visitas al Glaciar Perito Moreno y a las navegaciones por el Lago Argentino. Septiembre queda lejos de ese pico. Vas a encontrar el Parque Nacional Los Glaciares con bastante menos gente que en temporada alta, sin que eso cambie lo que hay para ver: el glaciar, las pasarelas y el paisaje de la estepa y la cordillera siguen siendo los mismos. Es, en términos generales, una época de temporada baja-media, con mejor disponibilidad para conseguir horarios y lugares en las excursiones que en pleno verano.

Qué pasa con el clima en septiembre

Septiembre es, climáticamente, un mes de transición: el frío del invierno todavía se siente, pero empieza a ceder terreno de a poco a medida que avanzan las semanas. No es un mes estable ni parejo: podés tener días soleados y calmos combinados con otros fríos o ventosos, como suele pasar en la Patagonia en cualquier época del año. Conviene viajar con ropa en capas, como para cualquier salida a la zona del glaciar, y no esperar todavía el clima de un día de enero.

Los recorridos empiezan a volver a su versión completa

Varios de los productos de montaña de la zona ajustan su recorrido en invierno por la nieve acumulada (o por el barro, en época de deshielo). Los Balcones de Calafate son un buen ejemplo: en invierno, cuando el tramo en 4×4 hacia los Balcones Superiores se vuelve inaccesible, el ascenso se hace solo hasta unos 800 metros, al llamado «Balcón Este», desde donde también hay vistas panorámicas de El Calafate, el Lago Argentino y la Cordillera de los Andes. A medida que avanza la primavera, el acceso a la parte alta del cerro mejora de forma gradual, y el recorrido puede volver a su versión completa, hasta los 1.100 msnm. Ese proceso varía cada año según cuánta nieve haya caído y qué tan rápido derrita, así que no hay una fecha fija: lo que corresponde es confirmar el recorrido vigente al momento de reservar, cualquiera sea el mes en que viajes.

El calafate (el arbusto) empieza a florecer

El calafate, el arbusto espinoso que le da nombre al pueblo, florece en primavera (sus frutos, los que después se usan en dulces y licores, maduran más adelante, hacia fines del verano). Septiembre cae justo al inicio de esa primavera, así que es el mes en el que la estepa patagónica empieza a mostrar sus primeros signos de verde y de flor después del invierno. No es un dato que se pueda prometer con fecha exacta —la floración depende del clima de cada temporada, igual que la nieve en la montaña— pero sí es parte de lo que distingue a septiembre de los meses más fríos del año.

Qué excursiones tienen sentido en este mes

Para septiembre tienen sentido las excursiones de montaña que no dependen de una navegación larga por el lago. Los Balcones de Calafate con tirolesa combinan el ascenso en 4×4 por el cordón Huyliche con un circuito de cuatro líneas de zipline y un cierre con almuerzo o merienda en la Estancia Huyliche; es una salida de entre 3,5 y 4 horas, pensada para quienes buscan algo de adrenalina además del paisaje (no apta para menores de 12 años, personas con vértigo o problemas de columna o cuello, embarazadas, ni para quienes superen los 100 kg o los 2 metros de altura). La versión Balcones de Calafate Full 4×4 tiene el mismo ascenso y el mismo cierre gastronómico, pero sin tirolesa: es la opción más tranquila para disfrutar las vistas panorámicas del Lago Argentino, la Cordillera de los Andes y, en días despejados, del Fitz Roy y el Hielo Continental. Ninguna de las dos excursiones incluye ingreso al Parque Nacional.

Fun Patagonia, la agencia de viajes de Solo Patagonia, con casi 50 años del grupo en El Calafate, ya tiene notas dedicadas a cada estación: en septiembre conviene mirar también qué pasa en los meses que lo rodean, porque el cambio de estación no ocurre de golpe. Si venís de planear el invierno, podés revisar nuestra guía sobre qué hacer en El Calafate en invierno; si te interesa el otro extremo de la transición, tenemos también una nota sobre qué hacer en El Calafate en otoño.

¿Querés armar tu viaje de septiembre a El Calafate? Mirá los Balcones de Calafate con tirolesa, la versión Full 4×4 o planificá tu viaje completo con nosotros.

Preguntas frecuentes

¿Septiembre es temporada alta en El Calafate?

No. Septiembre es un mes de transición, con menos turistas que en la temporada alta de verano (diciembre a febrero). Es un buen momento para quienes prefieren evitar las fechas de mayor movimiento sin esperar hasta pleno invierno.

¿Hace mucho frío todavía en septiembre?

El frío del invierno no desaparece de un día para el otro: septiembre es, justamente, el mes en el que empieza a ceder, con días que pueden variar bastante entre sí. Conviene viajar con ropa en capas, como en cualquier salida a la zona del glaciar en esta época del año.

¿Están todas las excursiones disponibles en septiembre?

La mayoría funciona, aunque algunos recorridos de montaña, como los Balcones de Calafate, todavía pueden estar con el circuito acortado por nieve o por barro de deshielo, según cómo haya sido el invierno de ese año. Conviene confirmar el recorrido vigente al momento de reservar.

¿Se puede ver el Glaciar Perito Moreno en septiembre?

Sí. El Glaciar Perito Moreno se visita todo el año desde las pasarelas del Parque Nacional Los Glaciares, incluido septiembre, con la ventaja de un parque bastante más tranquilo que en los meses de temporada alta.

¿Conviene reservar con anticipación igual?

Sí, aunque septiembre no sea temporada alta. Reservar con anticipación te asegura el horario que preferís y evita sorpresas de disponibilidad, sobre todo si tu viaje incluye varias excursiones encadenadas en pocos días.

¿El calafate, el arbusto, ya está florecido en septiembre?

Depende del año: el calafate florece en primavera, y septiembre es el arranque de esa estación, así que es un buen mes para empezar a ver los primeros signos de floración en la estepa, aunque no hay una fecha fija para cuándo ocurre exactamente.

Esta pregunta es parte de nuestra guía para planificar tu viaje a El Calafate.

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