En los trekkings de la cordillera fueguina —a la Laguna Esmeralda y al Glaciar Ojo del Albino, cerca de Ushuaia— hay castores porque el paisaje ofrece lo que necesitan: bosque de lenga y ñire para roer y arroyos para represar. Por eso es común cruzarse con troncos roídos y represas de ramas, las castoreras, antes de ver al animal en persona.
Fun Patagonia, la agencia de viajes de Solo Patagonia, con casi 50 años del grupo en El Calafate, también suma a su catálogo trekkings de Ushuaia, como el que va a la Laguna Esmeralda y el que llega hasta el Glaciar Ojo del Albino. Las fichas de ambas excursiones ya avisan que, durante la caminata, podés avistar zorros, cóndores y castores: vale la pena entender qué estás viendo cuando te cruzás con una castorera en el sendero.
¿Qué es una castorera?
Una castorera es el conjunto de obras que construye un castor: un dique de troncos y ramas cruzado sobre un arroyo, que frena el curso del agua y forma una pequeña laguna, y un refugio o madriguera hecho con el mismo material. Para armarlas, el animal roe la base de árboles jóvenes hasta tumbarlos y arrastra las ramas hasta el punto elegido. El resultado se nota a simple vista: troncos con marcas de dientes, ramas apiladas de forma prolija junto al agua y charcos o lagunas nuevas donde antes corría solo un arroyo angosto.
El castor es un roedor semiacuático que pasa buena parte del día en el agua o cerca de ella. Tiene dientes incisivos que no dejan de crecer, así que necesita roer madera todo el tiempo: eso mantiene sus dientes en el largo justo y, de paso, le da el material para construir diques y refugios.
¿El castor es un animal propio de Tierra del Fuego?
No: el castor americano (Castor canadensis) no es nativo de la Patagonia. Llegó en 1946, cuando se trajeron desde Canadá 20 ejemplares con la idea de crear una industria peletera en Tierra del Fuego. El proyecto comercial no funcionó, pero el castor sí se adaptó: al no tener en la isla a sus depredadores naturales (como el oso y el coyote en América del Norte), se expandió sin control durante casi 80 años, hasta ocupar la mayor parte de las cuencas del archipiélago fueguino. Hoy Argentina y Chile comparten un plan binacional de control para frenar su avance y restaurar los ambientes afectados.
¿Por qué hay castores en la cordillera fueguina?
El paisaje que atraviesan los trekkings de Ushuaia a la Laguna Esmeralda y al Glaciar Ojo del Albino es, en gran parte, bosque de lenga y ñire —las especies dominantes de la cordillera fueguina— combinado con arroyos, turbales y valles como el de Tierra Mayor. Esa combinación, madera para roer y agua para represar, es justo lo que necesita un castor para instalarse. Por eso las castoreras aparecen en los tramos donde el sendero cruza bosque y cursos de agua, y no tanto en los sectores más altos y pedregosos, cerca de los glaciares.
Esa misma adaptación tiene un costado menos pintoresco: al represar arroyos y talar árboles jóvenes para construir sus diques, el castor inunda turberas y afecta bosques de lenga y ñire que no evolucionaron con este roedor como parte del ecosistema. Es, junto con otras especies introducidas, uno de los motivos por los que hoy se trabaja en controlar su población en la región.
¿Se pueden ver castores en el trekking a la Laguna Esmeralda?
Según la propia ficha de la excursión, sí: durante el recorrido de 9 km hacia la laguna, de dificultad moderada, que atraviesa bosque centenario, turbales y arroyos, es posible avistar zorros, cóndores y castores. Como con cualquier fauna silvestre, no hay garantía de cruzarse con el animal en un día puntual —son más esquivos que sus construcciones—, pero las castoreras sí suelen verse a lo largo del camino, antes de llegar a las aguas color esmeralda de la laguna. La excursión dura 5 horas en total, con traslados incluidos desde el hotel en Ushuaia, y está pensada para personas de entre 9 y 65 años.
¿Y en el trekking al Glaciar Ojo del Albino?
En este trekking, más largo y exigente (20 km en total, jornada de 10 a 12 horas, apto desde los 15 años), el tramo inicial recorre el Valle de Tierra Mayor y el Valle del Río Esmeralda. Después de unos cinco kilómetros de caminata entre bosques centenarios, turberas y castoreras, se llega a la propia Laguna Esmeralda, antes de empezar el ascenso hacia el Glaciar Ojo del Albino. Es, de los dos trekkings, el que más tiempo pasa en el tramo de bosque y turbera donde se concentran las castoreras, aunque después la excursión se interna en terreno de alta montaña, donde ya no hay rastros del animal.
Cómo reconocer una castorera en el sendero
Lo más fácil de identificar no es el castor en sí, sino sus obras: buscá troncos cortados en ángulo, con marcas de dientes visibles en la base, ramas apiladas formando una pared sobre el curso de un arroyo y pequeños espejos de agua donde el sentido común indicaría solo un arroyo angosto. Si el agua está quieta y un poco más alta de lo esperado en ese tramo, probablemente haya una represa de castor río arriba.
Si querés cruzarte con una castorera —y, con algo de suerte, con el animal que la construyó— elegí el Trekking Laguna Esmeralda o el Trekking Glaciar Ojo del Albino, según el nivel de exigencia que busques. Ambos atraviesan el mismo tramo de bosque fueguino donde se concentran estas construcciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las castoreras que se ven en los trekkings de Ushuaia?
Son las represas y refugios que construye el castor con troncos y ramas sobre los arroyos de la cordillera fueguina. Forman pequeñas lagunas y se reconocen por los troncos roídos y las ramas apiladas junto al agua.
¿Se pueden ver castores en el trekking a la Laguna Esmeralda?
Sí, la ficha de la excursión incluye al castor entre la fauna que podés avistar durante el recorrido de 9 km, junto con zorros y cóndores, aunque no hay garantía de cruzarte con el animal en un día puntual.
¿Y en el trekking al Glaciar Ojo del Albino?
También. El tramo inicial de este trekking de 20 km atraviesa bosques centenarios, turberas y castoreras antes de llegar a la propia Laguna Esmeralda y empezar el ascenso hacia el glaciar.
¿Por qué hay castoreras justo en el Valle de Tierra Mayor?
Porque esa zona combina bosque de lenga y ñire con arroyos y turbales: la combinación de madera y agua que necesita un castor para construir sus diques y refugios.
¿Es fácil ver al castor en persona durante la caminata?
Es más común cruzarse con una castorera —sus troncos roídos y represas de ramas— que con el animal en sí, que suele ser esquivo. Igual, es parte de la fauna que las fichas de ambos trekkings mencionan como posible de avistar.
¿El castor es una especie nativa de Tierra del Fuego?
No. Es una especie introducida: llegaron 20 ejemplares desde Canadá en 1946 para intentar una industria peletera. Sin depredadores naturales en la isla, se expandieron sin control y hoy Argentina y Chile trabajan en conjunto para manejar su población.
Esta pregunta es parte de nuestra guía para elegir trekking en Ushuaia: ¿Laguna Esmeralda, Glaciar Vinciguerra u Ojo del Albino?
